Contemplando el Pesebre Desde Una Ventana Franciscana


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Querida familia:

A medida que se acerca la temporada de Navidad, sentí que debería contribuir una publicación estimulante sobre el significado de la Navidad. Cuanto más pensaba en ello, menos palabras me venían a la mente. Supongo que mucho de lo que puedo decir sobre Navidad se ha dicho mucho más elocuentemente. Es difícil encontrar algo diferente.

Entonces, pensé que compartiría una teología a través de la historia; algo que aprendí de San Agustín y Joseph Ratzinger.

No automatic alt text available.Ahora, el primer pesebre de Navidad fue creado por San Francisco de Asís, después de su peregrinación a Tierra Santa. Algunos historiadores colocan este acontecimiento alrededor del año 1223.  Por 794 años, la familia franciscana ha representado a Belén, como la entendió San Francisco.

Esto es importante. Su punto de referencia fue lo que vio en Tierra Santa, lo que leyó st josephen la Sagrada Escritura y la descripción que le transmitió la tradición oral. Esto no significa que su representación de la Natividad sea incorrecta. Al contrario, es la representación más confiable del nacimiento de Cristo, porque San Francisco extrajo de varias fuentes, incluyendo lo que vio con sus propios ojos en Tierra Santa. Cuanto más detalles se tengan sobre un evento, mayores son los puntos de consistencia y más diferencias entre las narraciones.

¡Seamos cuidadosos! Estamos hablando sobre diferencias en las narrativas, no sobre contradicciones. Ninguna de las narraciones del nacimiento de Cristo contradice la otra. Cada una contiene algún detalle que no se menciona en otra fuente: tradición bíblica, oral o arte. Pero se ajustan como piezas de un rompecabezas. Esto hace que la representación de S. Francisco de la Natividad sea una de las más confiables de la historia. Combinó todas las fuentes que él conocía, rellenando los vacíos de una fuente, con información de otra fuente. Uno puede preguntarse a sí mismo: “¿Por qué el hermano nos dice esto?”

WP_20151220_001Todos los años, las iglesias y los hogares exhiben el nacimiento con diferentes medios artísticos. Desafortunadamente, algunas representaciones, a pesar de que son bellas, incluyen elementos que no son históricos, como el Papá Noel venerando al Mesías recién nacido o pequeños pueblos, completos con trenes. Aún más común es inserción de nieve o de las figuras de los Magos venerando al Rey recién nacido.

Cuando San Francisco reconstruyó el primer pesebre, lo hizo por razones de devoción y para enseñar una catequesis sólida.

Primero: era prácticamente imposible que a los cristianos se les permitiera entrar a Tierra Santa en peregrinación a los sitios importantes de nuestra historia de salvación.

Muchos cristianos habían olvidado partes de la historia de Navidad y algunas personas habían agregado o eliminado de la historia original.

Segundo: muchos europeos eran analfabetos. Los pocos que sabían leer, a menudo carecían de competencia Joseph fatherhoodsuficiente en griego y latín como para entender la Sagrada Escritura. Estos contribuyeron al inicio de mitos sobre la Natividad. Cuando uno reemplaza los hechos con la imaginación, uno corre el riesgo de malinterpretar lo que Dios está revelando acerca de sí mismo. Francisco vivió la representación de la Natividad como lo aprendió a través de la experiencia personal y de las diversas fuentes que lo ayudaron a él, a sus hermanos y al mundo a ver la maravilla de la Navidad, en toda su pureza, sencillez, humildad y claridad.

Tercero: San Francisco nos deja ver que el Hijo de Dios vino al mundo como un ser humano real de un vientre humano y “tomó la forma de un esclavo, naciendo un verdadero hombre”, humilde y sin pecado, [aquellos hombres siendo los pastores campesinos que pasaba las noches cuidando las ovejas de sus patrones en cuevas y cabañas impropias para un rey]. Desde el momento en que la Segunda Persona de la Trinidad irrumpió en la historia humana, ingresó al mundo como un hombre pobre que compartía la suerte de los pastores. Ellos no eran dueños de las ovejas. Jesús claramente nos recordó que había venido para hacer la voluntad de Aquel que lo envió, no su voluntad y que él es el Buen Pastor, lo que significa que no es dueño de las ovejas. El Padre posee las ovejas Nosotros pertenecemos al Padre.

Cuarto: El Hijo del Padre adquiere una segunda naturaleza, la naturaleza humana. Se convierte en el Hijo del Catholic, Christ, Christian, ChurchHombre, sin perder su naturaleza divina como la segunda persona de la Santísima Trinidad. Cuando miramos al bebé en el pesebre, como San Francisco, debemos dejar que nuestros ojos, corazones y mentes se concentren en lo que vemos, no en la belleza de las figuras y la exhibición, sino en la belleza más sublime. Desde la caída de Adán, Dios planeó enviar a uno que aplastaría la cabeza del Mal. Debido a que el hombre existe en el tiempo y el espacio, la primera alianza debía cumplirse en el tiempo y el espacio.

Cuando San Francisco creó el primer pesebre en vivo, su intención era tan simple como profunda. Debemos mirar hacia Belén y contemplar la bella imagen del Niño Jesús. Contemplemos el misterio de nuestra redención. Dios se convierte en un peón humano para mostrarnos el verdadero significado de la humildad ante Dios. A menos que no nazcamos nuevamente como siervos, en lugar de jefes, no encontraremos a Cristo entre nosotros.

Image may contain: 1 personJesús fue concebido en una oscura aldea en Judea, nació lejos de su tierra madre, en Belén, no en Nazaret, o Jerusalén, donde los reyes hebreos nacieron y se criaron. Él entra en Jerusalén como un rey, para ser ejecutado como un delincuente común entre dos ladrones.

¿Estamos dispuestos y listos para servir y guiar al hombre común como lo hace Cristo?

Que todos nuestros familiares, amigos y hermanos tengan una Navidad que trascienda el mundo que conocemos y alcanze a la Estrella que se acerca desde el Este.

Hno. Jay y los Franciscanos por la Vida

Published in: on December 20, 2017 at 10:55 AM  Leave a Comment  

El Evangelio de Vida Trata de La Obra de Dios Entre Nosotros


 El Testimonio del un Hermano y la Respuesta de su Superior

Asignamos al hermano Bernardo D’Carmine al Colegio Universitario de Broward, porque la población estudiantil está compuesta por individuos cuyas vidas han sido complejas y con muchos retos. Necesitan más que educación académica. Necesitan ver a alguien viviendo las Buenas Nuevas (Evangelio) de que la vida vale cada esfuerzo que hacemos cada mañana cuando nos levantamos de la cama.

El hermano Bernardo es un hermano estudiante que posee títulos avanzados en ciencias e ingeniería. Es miembro de la Orden de Ingenieros, una hermandad de ingenieros comprometidos con el servicio a la comunidad (en lugar de trabajar por salarios de seis cifras) que supervisa las mejores prácticas y prácticas éticas en todos los campos de la ingeniería.

El Hno. Bernardo también está trabajando en dos licenciaturas, teología de la espiritualidad cristiana y educación para adultos. Le faltan algunos créditos para terminar la Licencia de Educación.

Para aquellos que no lo saben, el hermano solo tiene 28 años, nacido en La Habana, de madre cubana y padre italiano. Su familia emigró de Cuba cuando era un niño, y él creció en la Provincia de Roma con sus padres y otros parientes italianos.

El Hno. Bernardo habla cinco idiomas con fluidez. Publicó dos trabajos académicos antes de cumplir 18 años. En 2006, a la edad de 17 años, publicó un libro en español, “Desde Los Números a la Computadora”, un proyecto de investigación sobre la relación cognitiva entre la inteligencia matemática y la tecnología. En 2007, a la edad de 18 años, publicó un libro de antropología en italiano, “Arkeopolis Numero 0.” En 2008, a la edad de 19 años, publicó su tercer libro, “Notas de un estudiante sobre programación,” esta vez en inglés. Comparte sus notas en programación, con un enfoque en seguridad y protección.

Finalmente, en 2016, escribió el borrador de un nuevo libro del hermano Jay, “Un abordaje franciscano a Evangelium Vitae” (encíclica del Papa San Juan Pablo 2do, una colección de más de 1,000 artículos y ensayos escritos y publicados por el hermano Jay en los Estados Unidos, Europa y Suramérica. Está escrito en español e inglés. Los hermanos Jay y Bernardo esperan completar este importante trabajo a fines del 2018. Si el tiempo lo permite, puede seguir una traducción en Creole Haitiano.

Los Franciscanos por la Vida no son diáconos ni sacerdotes. Somos una comunidad emergente de hombres sencillos que prometemos vivir de acuerdo con la Regla de San Francisco de Asís. Nuestra meta más alta es seguir la guía que la Inmaculada les dio a los servidores en la boda de Caná, “Hagan lo que él les diga.” La obediencia es una forma de vida para nosotros. Hacemos voto de pobreza y no poseemos nada como individuos. Como comunidad, poseemos solo lo que se necesita para una vida saludable y el ministerio. Los hermanos regulares prometen vivir en castidad célibe hasta la muerte, y proclamar el Evangelio de Vida por medio de comunicación social, educación y servicio a quienes el mundo ignora con frecuencia.

Vivimos en pequeñas casas comunitarias en medio de la clase trabajadora, como lo hicieron los primeros franciscanos que vivieron y trabajaron en los campos junto a los campesinos de la época. No administramos escuelas secundarias o universidades. Tampoco administramos hospitales. Nuestra participación en el ministerio parroquial se limita a la educación religiosa de niños y adultos. No aceptamos puestos administrativos en parroquias y otras organizaciones eclesiásticas. Nuestra vocación es ser el más insignificante y hacer lo máximo que podamos por la salvación de las almas.

Actualmente, hay siete hermanos. Dos están trabajando en en Proyecto José con Respeto a La Vida Miami, un programa de formación para futuros padres. El superior de la comunidad es también el Director Arquidiocesano del Proyecto José. Otro de nuestros hermanos es enfermero graduado que ha prestado servicios en centros de cuidados paliativos, atendiendo a pacientes y brindando apoyo espiritual a sus familiares y amigos. También pasó más de cinco años brindando servicios de apoyo a un joven con severas discapacidades neurológicas, incluso pasando la noche con él en el hospital para que su madre pudiera dormir unas horas.

¿Mi conclusión? No necesitamos ser una gran orden religiosa o dirigir grandes parroquias, escuelas, colegios u hospitales para predicar el Evangelio de Vida que se encarnó en el vientre de la Inmaculada.

Published in: on December 16, 2017 at 2:52 PM  Leave a Comment  

¿Seremos Minions?


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Hace unos dos años que el Hermano Bernardo me convenció que viera una de las películas de los Minions.  Para los que hayan visto las películas, me refiero a la primera, titulada “Despicable Me,” eninglés.  No tengo la menor idea como se llama en español.  En todo caso, la película me pareció simpática, pero nada del otro mundo.

La semana pasada, el Hermano Bernardo me expuso a la tercera película de los Minions en la cual nos cuentan el pasado de las creaturas amarillas con los lentes grande.  Me di cuenta de que Minions no es una película de dibujo animado para niños, sino para adultos.  Esta vez la disfruté mucho más que anteriormente.

MINIONS WITH KEY

No sé si fue la intención del autor del guión.  Encontré que los Minions nos confrontan con la condición humana, no como debe ser; pero como es en la actualidad, con sus flaquezas y su búsqueda de algo sad manmejor que nunca parece llegar.

Vemos que los Minions tienen un sentido transcendental de su existencia.  Andan en búsqueda de un ser supremo que les ofrezca protección y les dé sentido a sus vidas.  Se apegan al dinosauro, luego al oso salvaje, después hombre cavernícola, a los egipcios, seguidos por Napoleon Bonaparte y otras figuras con gran poder y malas intenciones.

Su apego carece de buen juicio.  Los Minions ven como supremo al más fuerte, al más astuto, sin fijarse el en carácter moral de su nuevo líder.

¿Acaso no ha sido esa la realidad humana desde que Dios creó a Adán y a Eva?

El hombre siempre busca más allá de sí mismo.  Nuestra naturaleza es transcendental, ir más allá de nuestra persona.    Con demasiada frecuencia, cometemos el error de seguir al más pérfido (aquel cuya astucia es maliciosa). Por supuesto, las cosas nunca terminan bien.  Tenemos que comenzar de nuevo a buscar otro ser supremo a quien servir y que nos proteja.  Esa es la gran búsqueda de los Minions.  La persona que no comprende que el único ser supremo que puede satisfacer su necesidad de servir y de ser amado y protegido es Dios, es un Minion.

TECHNOLOGY

Durante una parte de la película, los Minions depositan toda su confianza en el desarrollo comercial, urbano, técnico y gubernamental de su entorno.  Construyen una gran sociedad con grandes maravillas.  Al contemplar su obra, se encuentran vacíos.  La tecnología, ciencia, política, economía y ninguna forma de desarrollo material satisface su sed de Dios.  Desdichadamente, el nombre de Dios nunca se menciona en ningún segmento de la serie, aunque en la primera película vems a las tres niñas huerfanas rezar antes de acostarse.

Decía San Agustín, “Nuestros corazones no reposarán hasta que descansen en ti Señor.”  San Agustín es un buen ejemplo de un Minion humano.  Buscó encontrar la seguridad de la verdad en todas partes.  Al no MAN CRYINGencontrarla se concentró en sí mismo, en los placeres de la carne y de la mente, en la satisfacción de sus pasiones.  Pero nada lo llenaba ya que lo que su alma buscaba no se encontraba en las cosas ni fuerzas de este mundo.

Igual los Minions, a pesar de tener sus jefes y su gran sociedad tecnológicamente avanzada se morían por falta de realización.  Al fin, tres salen en busca de un nuevo capataz, convencidos que sus vidas se salvarían al encontrar dicha figura.  Con un capataz que les protegiera y les diera dirección, se encontrarían con la felicidad.  Así lo creían.

Encuentran otros personajes siniestros a quien se apegan confiados de que habían encontrado su salud y seguridad, tal como lo hacemos los hombres.  Nos agarramos de aquellos que son poderosos, de la tecnología, y las ideologías.  Nos agarramos del trabajo y su recompensa o de ciertas personas en nuestras vidas.  A la final, nada satisface el hambre del corazón.

Si seguimos la serie de los Minions, vemos que la satisfacción de los Minions y su capataz se encuentra no en lo que este mundo ofrece, aun cuando son cosas buenas.  Su felicidad comienza a hacerse realidad en la medida que van desprendiéndose de lo malo, lo innecesario y de la supuesta seguridad que nos brinda tener poder.  Su verdadera felicidad y propósito de vida, se da a conocer en la medida que los protagonistas reconocen y se entregan a la fuerza del amor.  Aun cuando dicho amor no se ve, se siente su presencia.

La experiencia de los Minions refleja la experiencia de muchos hombres y mujeres.  Su transformación no ocurre de la noche a la mañana.  Se convierten en la medida en que aman y aceptan ser amados.

No les puedo contar cuándo y cómo ocurre la conversión total.  Primero porque la serie aún la están desarrollando.  Segundo, creo que la realización del ser humano se logra solo en el encuentro con la perfección del amor.  En la mayoría de los seres humanos, dicho encuentro ocurre en el momento puntual en que el alma se libera del cuerpo.  Es en ese punto que nos encontramos cara a cara con lo que siempre hemos buscado.  Hay que pasar un juicio para determinar si somos dignos de mirar a los ojos del Amor por toda la eternidad.

 

La serie de los Minions tiene para largo rato, si se mantiene fiel a la condición humana.  Asumiendo que los productores le den una conclusión a la jornada de los Minions, no olvidemos que lo que parece ser la meta de la vida terrena, es solo la primera página del próximo capítulo.

Published in: on November 16, 2017 at 12:35 AM  Leave a Comment  

El Poder de la Crianza Cristiana


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 Soy padre y abuelo…y superior de los Franciscanos por la Vida. De la misma forma que muchos fundadores antes que yo, tuve familia antes de ser el Hermano Jay. El miembro más joven de mi familia es mi hermosa nieta, la pequeña princesa Katherine. Katherine celebró su primer cumpleaños en octubre 2017. Antes de continuar su historia, permítanme elaborar sobre el contexto de mi reflexión.

En el “Día de Elecciones 2017”, los residentes del Estado en el que vive mi familia eligieron a una persona transgénero a la legislatura estatal. Algunas personas estuvieron deleitadas, porque se ha progresado en la inclusividad. Otras personas se enfurecieron por la cuestión moral que la expresión “transgénero” levanta.

No voy a discutir la cuestión moral, ni tampoco las cuestiones legales o políticas. Quiero hablar de algo más importante: criar a nuestros hijos en un mundo que cambia muy rápidamente, un mundo en el que muchos cambios están en conflicto con nuestros valores, culturas, e identidades de hombres y mujeres de América. Esto no significa que todo cambio sea malo. Sin embargo, no debemos engañarnos y creer que todo cambio es bueno. Cuando algo funciona, lo mantenemos. Desechamos lo que no funciona y lo reemplazamos con otra cosa. A veces, simplemente vivimos con el vacío dejado por lo que desechamos.

Esto nos lleva de vuelta al tema de Katherine. Cuando una amistad mencionó que los padres de Katherine deberían mudarse a otro Estado para evitar “la inmoralidad” que tiene lugar en el Estado donde viven (la “inmoralidad” siendo la elección de un político transgénero), mi reacción inmediata fue afirmar que no hay sitio en los Estados Unidos ni en ninguna otra nación en el que todos vivan según los principios de la ley natural, mucho menos según la fe y la moral.

Esa misma semana leí un artículo en uno de los periódicos conservadores cristianos. El autor escribía sobre una ocasión especial, el baptismo de un infante. Lo que llamó mi atención, más que la fe del escritor o de la familia del bebé bautizado, fue el hecho que el autor hizo referencia a la Iglesia Católica como “el Titanic”. Aunque el escritor esclareció que él no cree que la Iglesia sufrirá el hundimiento del Titanic, sí afirmó que la Iglesia tiene agujeros por doquier, se está llenando de agua, y la situación está descontrolada.

Estos dos acontecimientos me hicieron reflexionar sobre las formas en las que reaccionamos frente a una nueva vida entre nosotros. Para algunos, el nacimiento de una nueva persona es causa de felicidad y ansiedad. Nos regocijamos en el nacimiento de nuestros hijos, nietos, y sobrinos. Pero debemos estar al tanto de lo bueno y de lo malo que ocurre en el mundo que nos rodea. ¿De qué otra forma podríamos proteger a nuestros hijos y enseñarles a protegerse? La ignorancia no es una bendición. Mas aquellos que hablan demasiado de lo malo, lo feo, lo pecaminoso, lo trágico, y lo desastroso no disfrutan a pleno del nacimiento de un bebé porque son hipervigilantes. El autor del artículo que leí y la persona que sugirió que los padres de Katherine se mudaran parecen ser hipervigilantes. Lo dañino de esta situación es que, aunque no debemos ignorar el mal que se halla en el mundo, debemos siempre hallar formas para que nuestros niños se desarrollen y prosperen a pesar de ese mundo que los rodea. Lo que me lleva a otra experiencia que he tenido esta semana.

parenting006 Mi yerno, fotoperiodista de fama internacional, siempre tiene una cámara lista para grabar los hitos de Katherine. Esta semana me envió una fotografía y un video breve. En la fotografía, Katherine está sentada sobre el regazo de su mamá, sus ojitos pegados  sobre la página de un libro que Mamá le está leyendo. La familia de Katherine (padres, tíos, y abuelos) son lectores ávidos. Desde la primera semana en la casa, todos tomaron turno leyéndole desde Dr. Seuss hasta Cicero. Katherine parece responder al ritmo de la lectura y seguir el lector con los ojos.

parenting005 Recientemente, ha comenzado a caminar. Aprendió a tomar en sus manos un librito que le interese, llevárselo al papá o a la mamá, subirse sobre el sofá a su lado, y demandar que se lo lean. El papá capturó uno de estos momentos con su cámara. De ahí el video breve en el que mi nieta escoge un libro, lo abre, y comienza a “leer”.

Antes que decidamos enviar esta niña a MENSA, hay que clarificar que ella tenía el libro bocabajo y hacía sonidos mientras que sus pequeños dedos recorrían la página, algo que probablemente ha observado sus padres hacer cuando le leen.

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¡A leer con Tío Julian!

Katherine nunca deja de sorprendernos. Sus padres son católicos devotos. Katherine comenzó a ir a misa la semana después de su nacimiento. Por mucho tiempo, como la mayoría de los bebés, se quedaba dormida en su canasta. Al descubrir su voz, también descubrió el coro. Cuando el coro comienza a cantar un himno, Katherine se une con su balbuceo melódico.

Un Domingo, durante una Santa Misa, algo interesante ocurrió. El cura invitó a la congregación a rezar juntos el Padre Nuestro, como siempre, pero a mucha sorpresa de sus padres, Katherine pareció entender la palabra “padre” y comenzó a balbucear su propia versión de la oración! Claramente no tenemos idea de lo que le pasa por la mente a una niña de doce meses que decide cantar y rezar en la Misa.

parenting002 Mi yerno merece ser el modelo de paternidad. Es un padre excelente. Tiene cintura negra en Judo y ha estado “entrenando” a Katherine, quien chilla de deleite al entretenerse con su papá. Y como hemos mencionado, ella tiene una unión afectiva fuerte con ambos padres, que también se expresa con su deleite cuando lee junto a su mamá. Es demasiado temprano para analizar los pensamientos de Katherine. No más podemos observar y contar lo interesante que notamos.

Esto me hace volver al “Titanic” de San Pedro y a la elección del político transgénero. ¿Podrán padres como los de Katherine hallar un santuario en el que sus hijos e hijas jamás oigan de algo objetable? Probablemente no. ¿Podrán los padres impedir que el mundo cambie para lo bueno y lo malo? No estoy seguro que sea posible. ¡Ni tampoco pueden bajar los precios de las viviendas, del seguro de la salud, de la gasolina, de los servicios, y de las otras necesidades de la vida! Como todo padre, los de Katherine también deberán lidiar con la “montaña rusa” moral, los huracanes políticos, y las ideologías toxicas para nuestras mentes y almas.

Cuando vemos a esta pequeña niña prosperar a pesar de todo lo que ocurre en su entorno, debemos preguntarnos: ¿acaso hay algo imposible para Dios?

Si la madre y el padre de Katherine siguen por el “camino estrecho” y siguen proveyéndole estimulación espiritual, intelectual, física, social, y natural, en un ambiente donde ella pueda alcanzar más allá de sí misma, como en el caso de la adoración a Dios los Domingos y días sagrados, entonces quizás Katherine no crezca sin las manchas de nuestra débil humanidad, pero seguramente crecerá con el anhelo por las bendiciones que nos fortalecen en nuestro peregrinar. Esas bendiciones son: oración, libros, adoración, juegos, ejercicios, disciplina, nutrición, amor, y buenos modelos a seguir.

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Published in: on November 13, 2017 at 4:04 PM  Leave a Comment  

Los Desastres son Oportunidades para Experimentar la Incarnación de Cristo


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Cuando el huracán Irma se acercaba al Sur de la Florida, como superior de los Franciscanos por la Vida otorgué a los hermanos permiso para salir de la Florida, buscar refugio en un sitio más seguro, o quedarse en la casa de la comunidad.

Personalmente, escogí quedarme en la casa de la comunidad, también conocida como nuestra “casa madre”. Esto no es asunto de ser bravo o héroe. Sencillamente es nuestra forma de entrar en unión con los pobres. Nuestra casa se halla en una comunidad de bajos recursos. La gente aquí no tiene el dinero para ir lejos. Sus opciones eran ir a unas de las escuelas públicas buscando refugio o fortificar sus casas lo mejor posible y quedarse ahí.

Con frecuencia, el Papa Francisco habla sobre salir a las periferias. También ha utilizado expresiones como “tener olor a oveja”. Contrariamente a lo que muchos piensan, estas ideas no son nuevas.

En el Antiguo Testamento encontramos a Moisés, quien creció como príncipe siendo hijo adoptivo de la princesa. Él sale al encuentro de los esclavos hebreos, respondiendo al mandato del Señor de librar a Su pueblo de la esclavitud. Dios le dijo a Moisés que guiara a Su pueblo fuera de la esclavitud, pero no le quitó su libertad individual. Moisés podía volver a su vida de comodidad y haber dejado que Dios buscase alguien más para que saliera a las periferias y lidiara con los esclavos hebreos que eran pobres, incultos, y a veces infieles a su religión. En otras palabras: los hebreos en esclavitud vivían “en las periferias” por muchas razones. Eran esclavos, extranjeros, monoteístas, no tan sofisticados como los egipcios, y frecuentemente infieles a su religión. Sin embargo, Moisés sale a su encuentro. Los guía fuera de Egipto y muere en medio de ellos.

En el Nuevo Testamento, Nuestro Señor Jesucristo se acerca a los recaudadores de impuestos, a los Samaritanos que fallaban en religiosidad, y a los que la sociedad rechazaba por tener discapacidades o lepra. El Señor se hace uno con ellos. Igual a ellos es víctima, pero Él es la víctima sin mancha de pecado que será elevada en la cruz como ofrenda por los muchos.

En fin, quisiera mencionar a San Francisco de Asís. Francisco vivió y sirvió entre los leprosos. Mendigó  por su  manjar como un peón, a pesar de ser hijo de un rico comerciante. Él y sus hermanos vivieron en refugios muy pequeños y primitivos. Con frecuencia se refugiaban debajo de pórticos para que la lluvia no les mojara demasiado, y allí pasaban la noche.

Cuando un hombre hace votos como Franciscano por la Vida, sabe con seguridad que su vida jamás será igual.

Dejará detrás de sí todo aquel que consideraba “normal” y “correcto”. Abrazará una vida que puede parecer en contra de la naturaleza. La nuestra es una vida en fraternidad con los que no tienen voz. Hacemos voto de hacernos uno con ellos. Nuestra pobreza no es una imposición del pecado del hombre, sino un don de Diós. La abrazamos como la Segunda Persona de la Santísima Trinidad abrazó nuestra humanidad.

Hombre desamparado busca refugio en una parada de autobús durante el huracán Irma

Es importante que las personas de fe oren por las víctimas de los huracanes Harvey, Irma, y José. También es importante que aquellos entre nosotros que tienen la posibilidad de hacerlo se acerquen a las víctimas de estos desastres naturales.

Con demasiada frecuencia, algunos individuos se sientan en la cátedra del juez como “teólogos del apocalipsis” y proclaman confianzudamente que “Dios está bravo” o que “esta es la gran tribulación descrita por Juan en el Libro de la Revelación”, o que “Nuestra Señora de Fátima nos alertó sobre lo que está ocurriendo”.

La verdad es que nadie tiene acceso íntimo a la mente de Dios para conocer el sentir de Dios hacia cualquier cosa que Él no ha dicho a través de la Revelación o de la Iglesia. Ni hay nadie que tenga acceso al plan de Dios para la purificación de la humanidad.

Afirmar que Harvey, Irma, Corea del Norte, el terremoto en México, etc. son castigos de Diós es arrogancia. El hombre afirma conocer la mente de Dios en situaciones muy específicas. Pero las Escrituras nos recuerdan que nadie conoce la mente de Dios. “Con respecto a ese día y esa hora, nadie los conoce, ni los ángeles en el cielo ni el mismo Hijo, sino solamente el Padre” (Mt 24:36).

¡No presumamos conocer la mente de Dios o entender porqué Dios permite que estas cosas ocurran! Recordemos que los desastres naturales han sido parte de la historia de este mundo desde el comienzo de su existencia. Afirmar que los desastres naturales de hoy en día son el gran castigo de Dios y la señal de los últimos días es presunción.

Sin embargo, no es presunción caminar con aquellos que sufren en estas situaciones. Hay muchas formas de hacerlo. Podemos ayudar a un vecino que se prepara para un acontecimiento natural o se siente desolado y confundido después de la tragedia. Podemos invitar a otros para que oren a Dios que dé a cada víctima lo que él o ella necesita, no lo que nosotros pensamos que necesitan. Debemos evitar la tentación de dictarle a Dios lo que Él debe dar y no dar a los demás como si fuésemos Sus supervisores.

Somos Sus servidores. Nos acercamos al Señor. Le pedimos que nos escuche. Le ofrecemos nuestras oraciones de petición para que Dios provea para los necesitados lo mejor para ellos. Junto a esto, también le pedimos a Dios que nos otorgue la gracia, la valentía, y la generosidad de salir al encuentro de aquellos que han sufrido a causa de estos acontecimientos. Dios quiere que nos acerquemos a ellos. Lo vemos en el Evangelio según Mateo: “Lo que han hecho por el menor de mis hermanos, lo han hecho por mí”.

En fin, citando Evangelium Vitae (El Evangelio de la Vida):

“Algunas amenazas [a la vida] provienen de la misma naturaleza, pero son empeoradas por la culpable indiferencia y negligencia de aquellos que en ciertas ocasiones pudieran remediarlas” (EV 10).

Jamás olvidemos que “fuimos rescatados de las vías fútiles de [nuestros] padres no con cosas perecederas como oro y plata, sino con la preciosa sangre de Cristo, cordero sin mancha” (1 Pt 1:18-19).

No podemos quedarnos sentados intentando leer la mente de Dios. Estos acontecimientos ocurren para el bien de todos. La sangre de Jesucristo, al revelar la grandeza del amor del Padre, nos muestra cuán precioso es el hombre a los ojos de Dios y cuán valiosa e inestimable es su vida. Si vemos la vida como Dios la ve, entonces no nos sentamos a profetizar el Armagedón. Sencillamente hacemos lo que Dios mismo hizo: nos encarnamos en medio de aquellos que sufren, como Cristo mismo se encarnó y sufrió con y por ellos.

Published in: on September 12, 2017 at 5:23 PM  Leave a Comment  

Naciste el Día del Trabajo


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El Día del Trabajo (EE.UU.) ha llegado. En la mayoría de los países, esta fiesta es un desconocido.  Para añadir a mi manera poco ortodoxa de pensar, creo que el Día del Trabajo y el Día de la Madre deben celebrarse juntos. Hacer el primer lunes de mayo, el Día del Trabajo y el segundo domingo de mayo, Día de la Madre. No puedo imaginar una experiencia más tierna y una mayor obra de amor que dar a luz.

Dicho esto, quisiera compartir con ustedes cómo se enseña a los Franciscanos de la Vida a razonar sobre el Día del Trabajo.

Primero: El día Debe comenzar con una lectura de la Historia de la Creación del Libro del Génesis.

Debe ser leído de la manera que los escritores intentaron compartir con sus descendientes. No es un relato científico o incluso histórico de la creación. Es más grande que eso. Es la historia Revelada de la Creación.

Dios se reveló como el origen de todo lo que existe. Se revela como un Padre generoso que da a sus hijos todo lo que necesitan. Hasta la caída de Adán, nada faltaba en la vida del hombre. Él revela que todo en la Creación, incluso los insectos feos que nos molestan son buenos.

Observe que cada etapa de la Creación termina con “y Dios vio que era bueno”. Si el hombre respeta la bondad del orden natural y la bondad de todas las cosas y seres creados, el mundo sería verdaderamente un Jardín del Edén. Este mensaje está muy claro en Génesis. El Jardín del Edén es un lugar donde todas las cosas y todos los seres coexisten en armonía, cada uno respetando el dominio del otro y todo cumple con su papel en el plan de Dios para nuestra salvación.

Segundo: Cuando yo era misionero en América del Sur, la gente a menudo me preguntaba por qué los estadounidenses no trabajaban el Día del Trabajo. Ellos encontraron que esto era una contradicción. Siempre he explicado que es un día que dejamos de lado para honrar a los trabajadores y la empresa humana.

La pregunta es, ¿en América pensamos verdaderamente en todos los trabajadores, o sólo en aquellos que se sientan detrás de un escritorio?

¿Apreciamos el hecho de que, si no fuera por los que trabajan para el Departamento de Saneamiento, estaríamos viviendo en la Edad Media, donde ratas e insectos se alimentaban de la basura que la gente tiraba a la calle y que los niños jugaban a menudo con estas pequeñas criaturas y fueron mordidos por los mismos y murieron? Gracias a los trabajadores de saneamiento, los niños estadounidenses no tienen que sentirse amenazados por roedores e insectos infecciosos. Pueden jugar con relativa seguridad en su patio o en un parque.

(C) New York City Dept. of Sanitation

Llegan los días de fiesta y se van. Las mañanas vienen y también se van. ¿Quién recuerda que el trabajador del saneamiento, el maestro, el abogado, el médico, mesero y cada trabajador en este mundo tiene una vida fuera de su lugar de trabajo? A veces, se enfrentan a grandes dificultades en sus vidas fuera del trabajo. Para algunos, el trabajo es un respiro de los problemas familiares, la enfermedad de un padre anciano, un matrimonio abusivo y otros problemas. Si no oramos por estas personas durante el año, ¿podemos al menos recordarles en oración el Día del Trabajo?

Tercero: No estaba bromeando sobre las madres. Dar a luz es un acto de verdadero amor.

Durante 40 semanas, una mujer se prepara para conocer a su pequeño. Pero a medida que pasan las semanas, las molestias aumentan. Hay dolor de espalda. Hay problemas con la diabetes gestacional y la presión arterial intrauterina.

También hay todas esas cosas que la gente nos dice que puede suceder a nuestros bebés: ceguera, discapacidad intelectual, daño cerebral, y más. La verdad es que el número de niños nacidos con estas condiciones es un porcentaje muy bajo y hoy tenemos los medios y el conocimiento para proveer por esos niños.

Finalmente llega el día. Es el “Día del Trabajo”. La promesa hecha por Dios a Eva en el Libro del Génesis se cumple. Una madre experimenta gran dolor y ansiedad durante horas entre el inicio del parto y el nacimiento de su hijo. Sin embargo, cuando ve y cuenta esos 10 deditos pequeñitos y 10 deditos de esos pequeños pies, todo ese dolor y ansiedad se olvida.

Los papás han estado muy cerca, intentando ser tan solidarios con la mamá como sea posible, a menudo sintiéndose inútiles. Algunos hombres se sienten culpables cuando ven el dolor del parto y como sale el niño del vientre materno. Algunos sienten que, de alguna manera, han contribuido al sufrimiento de la mujer que aman. Esos sentimientos desaparecen cuando llegan a sostener a su hijo y echan un vistazo a esa pequeña carita con su cabecita cubierta con una gorra de punto y envuelta en una manta blanca (con rayas azules y rosadas, por si acaso).

(Ser abuelo también es trabajo duro!)

¿Rezamos por los padres el Día del Trabajo? ¿Recordamos a aquellos que se encuentran ante un embarazo inesperado y están luchando con la pregunta más difícil de sus vidas, “¿Debemos seguir adelante con este embarazo o abortar?” Cuántos padres oran por sus hijos e hijas que, cuando llegue el momento de ser padres, elegirán la vida y no la muerte.

Este Día del Trabajo, recordemos dar gracias a Dios por la Creación del Trabajo. Comprometámonos a coexistir responsablemente, usando lo que necesitamos y preservando lo que no necesitamos para que otros puedan cosechar algunos de los beneficios de la creación.

Recuerde que cada persona tiene una vida más allá del trabajo que él o ella hace. Necesitan nuestra bondad, nuestro respeto, nuestra paciencia y nuestras oraciones.

Por favor, no olvide a sus padres y la labor de amor que le trajo al mundo y el trabajo que han hecho o siguen haciendo para ayudarle a crecer y vivir felizmente.

Por último, recuerde aquellas parejas y aquellos niños pre-nacidos que pueden estar en crisis este año.

Published in: on September 2, 2017 at 8:45 PM  Leave a Comment  

UN MÉTODO DE ORACIÓN DE FRANCISCANOS POR LA VIDA


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Esta mañana, tuve una cita médica. Estaba sentado en la sala de espera usando mi hábito de trabajo. Una mujer muy agradable se sentó a mi lado y me preguntó por mi ropa. Le dije que yo era un laico consagrado. Ella no entendía que cualquier persona que no es un diácono, un sacerdote o un obispo es un laico. Aunque se ha hecho alguna distinción entre el laicado universal y los consagrados. Éstos constituyen un cuerpo muy pequeño, pero especial dentro del cuerpo más grande de laicos.

Mientras la conversación continuaba, la amable señora me preguntó: “¿Rezan los hermanos?” Respondí con una sonrisa: “Espero que al menos la mitad de ellos lo hagan”.

Procedió a decir que no sabía cómo orar. Esa fue mi señal. Le pregunté si podía compartir un método muy sencillo que usan los Franciscanos Por la Vida. Se interesó y emocionó.

Nuestro método puede ser utilizado por cualquier persona. Empecé a usarlo hace muchos años y algunos hermanos aprendieron de mí; Pero no soy su dueño.

Primero: Empiece por encontrar el silencio interior. Si el entorno que te rodea es demasiado ruidoso, encuentra un lugar tranquilo. No siempre será una iglesia o capilla si no se puede llegar. Una vez que usted se habitúa a la oración, podrá ignorar el ruido del mundo, incluso si usted está en un partido de fútbol entre Roma y el Brasil, el juego más ruidoso a que he estado. No pude oír nada durante dos días.

Segundo: Díganse a ustedes mismos: “Recordemos que estamos en la santa presencia de Dios”. Incluso si somos sólo vosotros, todos estamos siempre en la santa presencia de Dios. Esto fue algo que San Juan Bautista de La Salle, fundador de los Hermanos Cristianos les enseñó a decir. Recordarme a mí mismo que estoy en la santa presencia de Dios es como abrir la puerta principal de una casa, mirando afuera y viendo hermosos campos verdes con flores, mariposas y una suave brisa. Me refiero a ella como mi “pequeño pedacito del cielo”.

Estas palabras van a desencadenar una respuesta diferente en cada persona. Lo más importante es la conciencia del OTRO. Lo escribí deliberadamente en mayúsculas. Si queremos orar, debemos ser conscientes que Dios es OTRO, no una cosa. Reconocer que hay alguien más grande a nuestro lado, es nuestro primer contacto con Dios en la oración. No hay nada místico aquí. Usted no ve ni oye nada. Es una conciencia de mi presencia ante la infinita ALTERIDAD de Dios.

Tercero: Comienza a hablar como usted habla con cualquier persona. Santa Teresa de Ávila nos enseñó que la oración es hablar a un amigo. Era famosa por sus charlas cortas y muy íntimas con Cristo. Hubo un momento en que tuvo un contratiempo y ella volteó los ojos hacia arriba y dijo: “Señor, no es de extrañar que no tengas muchos amigos.” En otra ocasión las cosas no iban muy bien con una nueva fundación de un monasterio. Una vez más, levantó los ojos y dijo: -¿Por qué me metiste en este lío? Soy sólo una vieja.” Estaba a final de sus cuarentas o principios de los cincuentas

Cuarto: Háblale a Dios acerca de todo lo que está pasando, Todo lo que ha sucedido, o algo que usted anticipa, incluso cosas buenas, como visitar a su familia en todo el país. Por supuesto, Dios sabe estas cosas. Pero hay un lado maternal en Dios. Las madres a menudo saben lo bueno y lo malo en la vida de sus hijos, antes de que se lo cuenten. Pero hay una experiencia de intimidad y amor cuando el niño le cuenta a mamá su historia en sus propias palabras. Dios se complace en escuchar nuestras palabras. La idea de que Dios se deleita escuchándome, me estimula a contarle todo en detalle, como si un estudiante de primer grado regresara de la escuela.

Quinto: Como cualquier otro Padre, Dios sabe lo que hemos hecho mal, antes de decir algo. Recuerdo haber entrado en una habitación y haber obtenido LA MIRADA de mi madre, seguido de: “¿Qué hiciste?”

Puede que te hayas alejado disfrazando la verdad o reteniendo la verdad de mamá, pero no puedes hacer eso con Dios. Este es el momento de hablar de mis faltas, debilidades, tentaciones y realmente decirle a Dios cómo me siento acerca de estas cosas. A veces, hago cosas que siento que están mal, pero no tengo ni idea de por qué me siento así. Otras veces hago algo que todo el mundo dice que está mal, y no me siento culpable. Hablo con Dios de lo que hice, Cómo me siento y le pido su ayuda para comprender la verdad del asunto. Dios no espera que tengamos todas las respuestas sobre el bien y el mal, el bien y el mal, arriba y abajo. Si ese fuera el caso, no tendríamos mucha necesidad de hablar con él en absoluto. Él sólo esperaría nuestro juicio final para interactuar con nosotros. Pero Dios nos conoce y nos ama. Quiere ayudar a despejar las telarañas en nuestras cabezas.

Sexto: Pídale a Dios las bendiciones que usted y el mundo necesitan. No trate de ser Dios y pretenda saber lo que todo el mundo necesita. “Por favor, haz que mi esposa se enfade menos”, o “Por favor, ayuda a mi padre qué está en el teatro de cirugía “. Debemos creer que Dios sabe lo que nosotros y otros necesitamos. Si alguien va a la cirugía, orar por un buen resultado. Si alguien está enojado, ore para que encuentre paz interior. Pero nunca se olvide de pedirle a Dios: “Danos las gracias que necesitamos para hacer lo correcto y expiar todo lo malo que hayamos hecho”.

Séptimo: Ahora es el momento de agradecer a Dios y decirle que nos pondremos en contacto más tarde en el día.  Observe que hay siete pasos. Piensa en los Siete Días de la Creación, las Siete Alegrías de María, las Siete Ultimas Palabras de Cristo. Momentos de gracia parecen venir en siete.

Published in: on August 23, 2017 at 5:12 PM  Leave a Comment  

FRANCISCANS OF LIFE’S METHOD OF PRAYER


Para Español Señale Aqui

This morning I had a doctor’s appointment. I was sitting in the waiting area wearing my work habit. A very nice woman sat next to me and asked me about my clothes. I told her that  I was a consecrated layman. She didn’t understand that anyone who is not a deacon, priest or bishop is a layman. Though some distinction has been made between the universal laity and consecrated men and women. These constitute a very small, but special body within the larger body of lay people.

As the conversation continued, the nice lady asked me, “Do brothers pray?” To which I responded, with a smile, “I hope at least half of them do so.”

She proceeded to say that she didn’t know how to pray. That was my sign. I asked her if I could share a very simple method that the Franciscans of Life use. She became very interested and excited.

Our method can be used by anyone. I started to use it many years ago and some brothers learned it from me; but I don’t own it.

First: Begin by finding interior silence. If the environment around you is too noisy, find a quiet place. It need not always be a church or chapel if you can’t get to one. Once you get into the habit of prayer, you will be able to shut out the noise of the world, even if you’re at a soccer game between Rome and Brazil, the noisiest game to which I have ever been. I couldn’t hear a thing for two days.

Second: Say to yourself, “Let us remember that we are in the holy presence of God.” Even if it’s just you, all of us are always in the holy presence of God. This was something that St. John Baptist de La Salle, founder of the Christian Brothers taught them to say. Reminding myself that I am in the holy presence of God is like opening the front door of a house, looking outside and seeing beautiful green fields with flowers, butterflies and a gentle breeze. I refer to it as my “tiny taste of heaven.”

These words are going to trigger a different response from each person. The most important thing is the awareness of the OTHER. I deliberately wrote it in upper case. If we want to pray, we must be aware of the OTHERNESS of God. Acknowledging that there is someone bigger with us, is our first contact with God in prayer. There is nothing mystical here. You don’t see or hear anything. It’s an awareness of my presence before God’s infinite OTHERNESS.

Third: Just begin to speak as you speak to anyone else. St. Teresa of Avila taught us that prayer is speaking to a friend. She was famous for her short and very intimate chats with Christ. There was a time when she had a mishap and she turned her eyes upward and said, “Lord, it’s no wonder you don’t have many friends.” On another occasion things were not  going very well with a new foundation of a monastery. Again, she raised her eyes and said, “Why did you get me into this mess? I’m only an old woman.” She may have been in her late 40s or early 50s.

Fourth: Tell God about everything that’s going on, anything that has happened, or something that you anticipate, even good things, like visiting your family across the country. Of course, God knows these things. But there is a maternal side to God. Mothers often know the good and the bad in their children’s lives, before they’re told about it. But there is an experience of intimacy and love when the child tells Mom his story in his own words. God delights in hearing our words. The idea that God delights hearing me, stimulates me to tell him everything in detail, like a first-grader coming home from school.

Fifth: Like any other parent, God knows what we’ve done wrong, before we say anything. I remember walking into a room and getting THE LOOK from my mother, followed by, “What did you do?” You may have gotten away disguising the truth or withholding the truth from Mom, but you can’t do that with God. This is the time to talk about my faults, weaknesses, temptations and really tell God how I feel about these things. Sometimes, I do things that I feel are wrong, but I have no idea why I feel that way. Other times I do something that everyone says is wrong, and I don’t feel guilty. I talk to God about what I did, how I feel and I ask for his help to understand the truth of the matter. God does not expect us to have all the answers about good and evil, right and wrong, up and down. If that were the case, we wouldn’t have much need to talk to him at all. He would just wait until our final judgment to interact with us. But God knows us and loves us. He wants to help clear out the cobwebs in our heads.

Sixth: Ask God for the blessings that you and the world need. Don’t try to be God and pretend to know what everyone needs. “Please make my wife less angry,” or “Please get my father through surgery.“ We must believe that God knows what we and others need. If someone is going for surgery, pray for a good outcome. If someone is angry, pray that he may find interior peace. But never forget to ask God, “Give us whatever graces we need to do the right thing and to atone for any wrong that we have done.”

Seventh: Now it’s time to thank God and to tell him that we’ll be in touch later in the day. Notice that there are seven steps. Think of the Seven days of Creation, the Seven Joys of Mary, the Seven Last Words of Christ. Moments of grace seem to come in sevens.

 

Mayor que la Suma de las Partes


English     Castellano

El arma mayormente usada hoy en día es probablemente la más dañina para ambos la víctima y quien la usa. Esa arma se llama “negatividad”.

El hombre moderno parece haber adquirido maestría en las artes de criticar, insultar, y empequeñecer al próximo, algo muy distinto de la crítica constructiva. Hallamos falta en todo lo que no nos gusta. En verdad, no todo lo que nos disgusta tiene defectos. Detesto comer espárragos; esto no significa que algo está mal con este vegetal o con su consumo. Simplemente no me gusta su sabor.

En Castellano sencillo: necesitamos suavizar el tono cuando no aprobamos de algo. Ser pro-vida es ser pro-persona. Toda persona es parte del todo, con sus virtudes y defectos.

Hallar falla en todo lo que nos suscita aversión nos pone en una situación resbaladiza sin que nos demos cuenta. De pronto nos parecemos juez, juria, y verdugo. Sin embargo, esto es lo último a lo que la persona de fe debería aspirar. Nuestro Señor Jesucristo dijo, “Que tire la primera piedra el que esté libre de pecado”.

Claro está que criticar el perro, la casa, o la cena de otra persona no está al mismo nivel que juzgar si alguien ha cometido adulterio. Sin embargo, la materia es grave – aunque no tan grave como lo del adulterio. Nos enfrentamos a dos situaciones morales: justicia y caridad. Son caras opuestas de una misma moneda, y deben de ser tomadas muy en serio, ya que así lo hizo y lo quiso, Nuestro Señor.

Cuando criticamos, insultamos, u ofendemos sin razón, fallamos en justicia. Cuando decimos algo sobre una persona, un grupo, un evento, una organización, o hasta el mismo Estado, sin tener pleno conocimiento, fallamos en justicia y en caridad. San Pablo le recuerda a los Efesios: “No salga de la boca de ustedes ninguna palabra mala, sino sólo la que sea buena para edificación, según la necesidad del momento, para que imparta gracia a los que escuchan” (4:12)

Nuestra tendencia es afirmar que la vida misma es problemática cuando las cosas no salen a nuestra manera – aun cuando la situación no sea trágica o hasta sea puramente natural, como la lluvia sobre el carro que acabamos de lavar.

La crítica se vuelve mucho más seria cuando el “criticón” se rebaja a utilizar vulgaridad y blasfemias. Nuestro Señor lo ha expresado con claridad: “no es lo que entra en la boca lo que contamina al hombre; sino lo que sale de la boca, eso es lo que contamina al hombre” (Mt 15:11).

¡Cuán frecuentemente caemos en este comportamiento! Y si alguien se atreve a comentarlo, cuán rápidamente nos justificamos con darle la culpa a otro: “él me enojó”, “ella me hizo…”.

Hay quienes deberían verse y oírse en DVD para de veras entender cómo actúan. Quedarían horrorizados. La mayoría de los seres humanos son personas decentes, pero muchos tienen lenguas inconsideradas. Gracias a Dios, los vulgares y blasfemos no constituyen sino que una pequeña parte de toda sociedad.

Una persona de confianza me explicó que en algunas culturas la blasfemia se tolera en los adolescentes como signo de “hombría” o pasaje a la edad adulta. Por esa razón toman el nombre del Señor en vano, dicen vulgaridades al respecto de la Santa Eucaristía y de la Virgen Madre de Dios, y no parecen tener ni la menor idea de la gravedad de la situación. Su ignorancia en este aspecto no cambia el hecho de que, objetivamente, caen en pecado mortal. Además, los adultos a su alrededor tienen el deber moral de educarlos en el Mandamiento: “No tomarás el nombre del Señor tu Dios en vano, porque el Señor no dejará sin castigo al que tome Su nombre en vano.” (Ex 20:7).

No podemos andar por ahí hablando de Dios y de lo sagrado como si Dios y el próximo estuviesen sordos. Las personas a nuestro alrededor puede que no oigan bien (y “no hay peor sordo de quien no quiere oír”), pero Dios no padece de sordera. En las religiones mayores (Cristianismo, Judaísmo, e Islam)  el nombre de Dios es sagrado y algún otro nombre o título ha de usarse al referirse a Él, y ha de usarse con veneración, no con rabia, criticismo, o burla. Esto conlleva a preguntarnos por qué toleramos tales comportamientos inapropiados. ¿Es que no entendemos que la cultura debe mejorar la comunicación humana y aumentar el respeto hacia Dios y el próximo? O ¿es que creemos que “cultura” es lo que es tendencia y moda hoy en día?

Varios entre nosotros tienen este desagradable vicio a controlar. Para algunos es virtualmente imposible transcurrir un día sin hallar falla cada hora de las 24 horas. Critican, se quejan, insultan, o maldicen porque están irritados. Para empeorar las cosas, su irritación muy frecuentemente nada tiene a que ver con el objeto de sus críticas, o dicho objeto no es merecedor de tales críticas.

Hay quienes usan comentarios negativos para ocultar sus sentimientos de insuficiencia o para exaltarse sobre medida. El criticismo desenfrenado puede ser una forma muy destructiva de orgullo – tan destructiva que hasta contamina el ambiente en el que vivimos y trabajamos. Ofende algunos y aleja a otros, particularmente a seres queridos.

Algunas personas no tienen vergüenza de afirmar que no les importa si los demás se ofenden. Esta afirmación es moralmente una falla muy grave. San Pablo le recuerda a los feligreses de Corintio: “Ahora ustedes son el cuerpo de Cristo, y cada uno individualmente un miembro de Él” (1Co 12:27). Hay que preguntarse si la persona a la que no le importa ofender al próximo de veras no le importa o acaso está desviando la culpa. Pues si no le importa, ¿cómo justifica esta persona su ser parte del cuerpo de Cristo?

No podemos olvidar que somos parte del cuerpo que criticamos, que condenamos, que maldecimos, que desfiguramos con nuestro orgullo y prejuicios, que humillamos en palabra y obra. Debemos recordar que el todo es mayor que la suma de las partes. El todo es Cristo.

Published in: on May 27, 2017 at 6:31 PM  Leave a Comment  

Llamado a la comunidad hispana


spain-653008_640Los Franciscanos por la Vida saludan a la comunidad hispana.  Durante estos días después de las elecciones, hemos visto muchas protestas en el noticiero y muchos comentarios de parte de personas hispanas y de otros grupos minoritarios.  Todo se debe al temor que aumente la discriminación contra los grupos minoritarios y otras personas indefensas.

Los hermanos comprendemos la preocupación que sienten muchas personas ya que el tenor de esta última campaña para la presidencia de EEUU fue un escándalo debido a palabras y gestos que ofendieron a muchas personas y otras palabras que le niegan la protección de la ley a un niño en el vientre, pero protege la redefinición de “matrimonio” para acomodar uniones de personas del mismo sexo.  También se propuso utilizar dinero del pueblo para subsidiar al movimiento más abortivo y cruel de nuestra época, Planned Parenthood.

Al final de cuentas, ganara quien ganara las elecciones, personas inocentes corren el riesgo do ser ignorados y oprimidos.  Otros corren el riesgo de que se le niegue el derecho a nacer y las parejas casadas se encuentran con el  oprobio que les dice que su matrimonio y el de dos personas del mismo sexo, son la misma cosa.

La pregunta es ¿Cómo deben responder los hispanos al resultado de las elecciones, ya que se ve, desde un avión, que ganara quien ganara, la moral y los inocentes serían atacados?

Creemos tener algunos consejos que pueden ayudar a proteger al pueblo y animar a gobierno que cumpla con la constitución.

  1. Protestar por las calles no va a cambiar el resultado de las elecciones. Al contrario, la ira solo sirve para fertilizar el odio.  Por lo tanto, muchas de las protestas que se ven en las calles refuerzan el desprecio pecaminoso que poseen ciertas personas sin conciencia moral.
  1. Es importante identificar, con mucha especificad, lo que el pueblo espera de la nueva administración. Pero no basta con hacer una lista de avideces. Es necesario vivir activamente como ciudadano del entorno promoviendo lo bueno y rechazando lo malo.
  1. Si solo mencionamos lo malo y nunca mencionamos lo bueno, se corre el riesgo que las autoridades ignoren lo bueno ya que la ciudadanía ha dado la impresión que aquellos ideales y leyes que responden a la dignidad del hombre según la voluntad de Dios, no son de gran importancia para los constituyentes de esta sociedad.   Hay que identificar lo bueno poner el oído a la tierra y la mirada hacia arriba para asegurarnos que se cumpla con el bien, sobre todo con la ley moral.
  1. Hacer comentarios candentes en el Internet, sobre todo en Facebook, no lleva a nada bueno. Quizás usted siente alivio porque se descarga, pero la persona que lee sus comentarios solo siente miedo, fastidio, y muchas veces ira que no sentía antes.  El ser humano es como la esponja.  La esponja absorbe agua, pero también recoge desperdicio y basura dentro de una olla o sobre una mesa.  De la misma manera, la mente humana absorbe lo negativo con mucha más facilidad que lo positivo.
  1. Por último, después de tener un listado concreto del bien que queremos que nuestro gobierno logre y los males que debe intentar de resolver, animemos a nuestros hermanos hispanos a propagar el mensaje hasta que todo ciudadano hispano norteamericano oiga y comprenda la misión que se le debe encargar al gobierno, no obstante el partido o el candidato. Lo bueno es bueno aquí y en el Japón.  Lo malos es malo en Miami y en el infierno.  Las demostraciones y el ruido por las calles, sin un temario concreto, son restos de la vida que muchos hispanos dejaron atrás cuando salieron de Latinoamérica donde las revoluciones y demostraciones sin especificad solo expulsan un gobierno malo y lo reemplazan con otro igual o peor.
  1. Por último, no olvidar que para Dios nada es imposible. El poder de la oración es inmensurable.  El Espíritu Santo puede convertir un corazón de piedra en un corazón de amor.  También puede dar fuerzas y resistencia para sobrevivir cualquier noche oscura.  Si no comprende lo que digo con la noche oscura, lea la vida de cualquier santo.  Le recomiendo Santa Rita, San Juan Bosco, San Felipe Neri, y Santa Gianna Molla.

Mantengamos la paz interior para promover la paz en nuestro entorno familiar y nacional.  Tengamos siempre presente que el pecado no puede contra Dios, es un estorbo y a veces un reto, pero nunca triunfa sobre la caridad hacia Dios y hacia el prójimo.  Colaboremos con Dios.  No somos un cuerpo sin cabeza.  Que cada gesto y cada palabra que exponemos en público, salga de la cabeza, que es Cristo.christ-kind-and-queen-mother

Published in: on November 21, 2016 at 12:14 AM  Leave a Comment