Hace unos dos años que el Hermano Bernardo me convenció que viera una de las películas de los Minions. Para los que hayan visto las películas, me refiero a la primera, titulada “Despicable Me,” eninglés. No tengo la menor idea como se llama en español. En todo caso, la película me pareció simpática, pero nada del otro mundo.
La semana pasada, el Hermano Bernardo me expuso a la tercera película de los Minions en la cual nos cuentan el pasado de las creaturas amarillas con los lentes grande. Me di cuenta de que Minions no es una película de dibujo animado para niños, sino para adultos. Esta vez la disfruté mucho más que anteriormente.

No sé si fue la intención del autor del guión. Encontré que los Minions nos confrontan con la condición humana, no como debe ser; pero como es en la actualidad, con sus flaquezas y su búsqueda de algo
mejor que nunca parece llegar.
Vemos que los Minions tienen un sentido transcendental de su existencia. Andan en búsqueda de un ser supremo que les ofrezca protección y les dé sentido a sus vidas. Se apegan al dinosauro, luego al oso salvaje, después hombre cavernícola, a los egipcios, seguidos por Napoleon Bonaparte y otras figuras con gran poder y malas intenciones.
Su apego carece de buen juicio. Los Minions ven como supremo al más fuerte, al más astuto, sin fijarse el en carácter moral de su nuevo líder.
¿Acaso no ha sido esa la realidad humana desde que Dios creó a Adán y a Eva?
El hombre siempre busca más allá de sí mismo. Nuestra naturaleza es transcendental, ir más allá de nuestra persona. Con demasiada frecuencia, cometemos el error de seguir al más pérfido (aquel cuya astucia es maliciosa). Por supuesto, las cosas nunca terminan bien. Tenemos que comenzar de nuevo a buscar otro ser supremo a quien servir y que nos proteja. Esa es la gran búsqueda de los Minions. La persona que no comprende que el único ser supremo que puede satisfacer su necesidad de servir y de ser amado y protegido es Dios, es un Minion.

Durante una parte de la película, los Minions depositan toda su confianza en el desarrollo comercial, urbano, técnico y gubernamental de su entorno. Construyen una gran sociedad con grandes maravillas. Al contemplar su obra, se encuentran vacíos. La tecnología, ciencia, política, economía y ninguna forma de desarrollo material satisface su sed de Dios. Desdichadamente, el nombre de Dios nunca se menciona en ningún segmento de la serie, aunque en la primera película vems a las tres niñas huerfanas rezar antes de acostarse.
Decía San Agustín, “Nuestros corazones no reposarán hasta que descansen en ti Señor.” San Agustín es un buen ejemplo de un Minion humano. Buscó encontrar la seguridad de la verdad en todas partes. Al no
encontrarla se concentró en sí mismo, en los placeres de la carne y de la mente, en la satisfacción de sus pasiones. Pero nada lo llenaba ya que lo que su alma buscaba no se encontraba en las cosas ni fuerzas de este mundo.
Igual los Minions, a pesar de tener sus jefes y su gran sociedad tecnológicamente avanzada se morían por falta de realización. Al fin, tres salen en busca de un nuevo capataz, convencidos que sus vidas se salvarían al encontrar dicha figura. Con un capataz que les protegiera y les diera dirección, se encontrarían con la felicidad. Así lo creían.
Encuentran otros personajes siniestros a quien se apegan confiados de que habían encontrado su salud y seguridad, tal como lo hacemos los hombres. Nos agarramos de aquellos que son poderosos, de la tecnología, y las ideologías. Nos agarramos del trabajo y su recompensa o de ciertas personas en nuestras vidas. A la final, nada satisface el hambre del corazón.
Si seguimos la serie de los Minions, vemos que la satisfacción de los Minions y su capataz se encuentra no en lo que este mundo ofrece, aun cuando son cosas buenas. Su felicidad comienza a hacerse realidad en la medida que van desprendiéndose de lo malo, lo innecesario y de la supuesta seguridad que nos brinda tener poder. Su verdadera felicidad y propósito de vida, se da a conocer en la medida que los protagonistas reconocen y se entregan a la fuerza del amor. Aun cuando dicho amor no se ve, se siente su presencia.
La experiencia de los Minions refleja la experiencia de muchos hombres y mujeres. Su transformación no ocurre de la noche a la mañana. Se convierten en la medida en que aman y aceptan ser amados.

No les puedo contar cuándo y cómo ocurre la conversión total. Primero porque la serie aún la están desarrollando. Segundo, creo que la realización del ser humano se logra solo en el encuentro con la perfección del amor. En la mayoría de los seres humanos, dicho encuentro ocurre en el momento puntual en que el alma se libera del cuerpo. Es en ese punto que nos encontramos cara a cara con lo que siempre hemos buscado. Hay que pasar un juicio para determinar si somos dignos de mirar a los ojos del Amor por toda la eternidad.
La serie de los Minions tiene para largo rato, si se mantiene fiel a la condición humana. Asumiendo que los productores le den una conclusión a la jornada de los Minions, no olvidemos que lo que parece ser la meta de la vida terrena, es solo la primera página del próximo capítulo.









Mi yerno,
Recientemente, ha comenzado a caminar. Aprendió a tomar en sus manos un librito que le interese, llevárselo al papá o a la mamá, subirse sobre el sofá a su lado, y demandar que se lo lean. El papá capturó uno de estos momentos con su cámara. De ahí el video breve en el que mi nieta escoge un libro, lo abre, y comienza a “leer”.
Mi yerno merece ser el modelo de paternidad. Es un padre excelente. Tiene cintura negra en Judo y ha estado “entrenando” a Katherine, quien chilla de deleite al entretenerse con su papá. Y como hemos mencionado, ella tiene una unión afectiva fuerte con ambos padres, que también se expresa con su deleite cuando lee junto a su mamá. Es demasiado temprano para analizar los pensamientos de Katherine. No más podemos observar y contar lo interesante que notamos.

My son-in-law, who is an
Recently she has started to walk. She now picks up a book that’s interesting to her, takes it to her mother or father, climbs on the couch next to Mom or Dad and demands that they read to her. Dad captured one of these moments with his “dadmera” (Dad’s Camera). A few days later, came the short video. Katherine picked up a book of her choosing, opened it, and started to read it.
My son-in-law deserves to be the “Fatherhood Poster Boy”. He’s an excellent father. He’s a black belt in Judo and has taught Katherine some of moves. She squeals in delight when Dad engages with her. As we have said, Katherine has a very intimate relationship with both parents. The bond of love expresses itself in reading, and squeals of delight doing Judo with Dad. It’s too early to try to analyze Katherine’s thoughts. We can only observe and report the interesting things that we see.
There are some people out there who strongly criticize what they call “The Church of Nice.” Unfortunately, their meaning has been incorrectly applied. They are referring to a community of believers that gives everyone and every fault a pass to avoid conflict or hurting someone’s feelings. Let’s get this straight.
you say and do things? If you cannot answer these questions positively, then one must ask you, why did you go to confession? The confessional is not a washing machine where you throw in a pair of dirty socks and the machine cleans them whether the socks want to be cleaned or not. We are far superior to a pair of sox. We should know the conditions for forgiveness and we should have at least the resolve to sin no more. This is not a guarantee that we will never sin again. It’s a covenant between the individual, God and the Church to avoid hurting others deliberately.
behavior. You may have grown up in a home where the adults shouted at each other, bullied each other (verbally and physically). As you were growing up you experimented by saying hurtful things to your parents, instead of a severe consequence, your parents simply shouted back and the battle went on until someone ran out of ammunition.
that’s not the real world. In the real-world people are tough and if you don’t push back, they’ll keep you down and even destroy your life.”
offend God’s creative power. Your offense sends a message to God and others. The message says, “I don’t care if this person is the image and likeness of God. God’s image and likeness are beneath me. I am free to offend and walk away calmly.”
Chapter one of Luke’s Gospel in the King James Version (KJV) of the bible tells us the following.
Moses and Elias had been dead several hundred years. Yet, they appear and speak with Jesus. The disciples who are watching observe that they are real, not ghosts. It’s not too difficult to believe that if Moses and Elias could be seen by the disciples, even though they had been dead for several centuries and that Jesus could converse with them, why should we not believe that Jesus’ mother is not granted the same or a higher privilege than Moses and Elias? Jesus is the perfect son. He would place his mother in stasis while allowing the prophets and patriarchs to live after death? Jesus is not cruel. We can safely conclude that Mary can pray for us, because she’s alive.
the King to put in a good word with her son, on my behalf, I would be a fool not to take advantage the same.
er looking through a fog, I finally took and deep breadth and decided to take the risk with eye surgery.



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